El oro de Salave. (I) un poco de historia

The Salave gold. (I) A short history

Pocos proyectos mineros han resultado tan controvertidos en su desarrollo como el de Salave (Tapia de Casariego, Asturias). Al enorme y doble interés histórico y geológico de este yacimiento, que es probablemente el mayor indicio de oro de la península, se solapa una serie de intereses creados que ha contribuido a crear esta confusión generalizada y que la población local no se merece.

En la mayoría de los casos, la polémica sobre la posible mina de Salave se ha dirimido esgrimiendo y cruzando argumentos basados en el desconocimiento de la realidad que esconde este lugar, tanto en los aspectos técnicos como legales.

Pero no es mi intención opinar sobre la viabilidad de la mina, su conveniencia o cualquier otro aspecto que contribuya a ese ruido tan mediático y que realmente afecta a muchas personas de cerca. Tan solo pretendo explicar algunos aspectos curiosos y desconocidos de un Salave que se antoja misterioso, esquivo e incluso a veces amenazante…

Vista general de la antigua corta romana / General view of the Roman Pit.

Vista general de la antigua corta romana / General view of the Roman Pit.

The Salave Gold Project (Asturias, NW Spain) was a particularly controversial and polemical issue in the last forty years. Many companies were conducting prospections in the area with different purposes and no final success to open a mine.

The place is an old roman mine with a big open sky pit where many interesting archaeological structures are still present.

The mineral deposit is very complicated and actually fascinating from the geological point of view with a large set of hydrothermal alterations overprinting a variscan post-orogenic granodiorite.

Testigo marcado y listo para ser cortado / Core ready to be cut.

Testigo marcado y listo para ser cortado / Core ready to be cut.

En dos ocasiones diferentes tuve la oportunidad y el privilegio de trabajar en este proyecto tan singular, primero con la empresa americana Newmont Gold Company y después con la canadiense San Diego Gold Minery. Y tuve la suerte de acceder al archivo histórico que el desaparecido John Kienel tenía en la que entonces era la empresa propietaria del concesión, Exploraciones mineras del Cantábrico. Me consta que la mayor parte de este archivo, tanto documental como de testigos acumulados durante décadas, se destruyó y se perdió ya hace bastante tiempo.

En esta primera entrada del blog haré un resumen de la historia de este interesante proyecto, para explicar en las siguientes, la complejidad de su geología y algunos misterios del oro que contiene.

Los laboreos de la época romana son los más antiguos de los que tenemos referencia en la zona aunque resulta muy probable que existiesen trabajos previos de la población local, siempre de menor entidad y que podrían haber sido el indicio fundamental para los romanos.

Cubicando las zonas excavadas, es posible estimar que se extrajeron unos 4 millones de toneladas de material, con una recuperación de al menos 7000 Kg de oro según valoración hecha por Parry (1991) aunque, personalmente, considero que fue bastante superior por los estudios que pudimos hacer posteriormente a esta fecha.

Los primeros sondeos en Salave / First drilling works at Salave.

Los primeros sondeos en Salave / First drilling works at Salave.

Parece evidente que los romanos explotaron las zonas alteradas supergénicamente hasta agotarlas porque, en estos niveles, los sulfuros se encuentran oxidados y la extracción del metal es más sencilla. Una vez alcanzado el nivel freático, definido por los lagos, el carácter refractario de la mena y las dificultades para drenar la excavación seguramente les forzaron a abandonar la mina.

La excavación original de la época romana es una cubeta de forma alargada con orientación NW-SE con un eje mayor de unos 600 metros y una anchura variable entre 200 metros y menos de 100 en algunas partes. Su profundidad es también variable, con zonas sin excavar a modo de grandes islotes. La zona más profunda es su extremo SE donde se encuentran los legendarios lagos de Silva y donde hay un desnivel de hasta 40 metros con respecto a la rasa.

Después del abandono de la mina en la época romana, no existen referencias conocidas de laboreos hasta principios del siglo XX, cuando una empresa inglesa realizó varias calicatas en la parte SW de la antigua excavación.

Con posterioridad, en los años cuarenta, alguna empresa alemana realizó prospecciones en busca de molibdeno, otro de los minerales interesantes en Salave. De hecho, es posible encontrar buenos ejemplares de molibdenita en la zona central de la excavación y en los testigos. Según un informe anónimo encontrado en el archivo de la mina de Salave, el gobierno requiso la mina en esa época, pagando la suma de 25.000 Ptas., cuando sus propietarios, la familia Valdés, se disponía a vender la concesión a los alemanes.

En el año 1948 la propia familia Valdés realizó varios sondeos (calicatas) en diversas zonas de la excavación romana.

Sondeos con recuperación de testigo en los años 80 / Drilling works at Salave during the 80s.

Sondeos con recuperación de testigo en los años 80 / Drilling works at Salave during the 80s.

Ya en el año 1950, Noel Llopis Lladó, histórico geólogo catalán profesor de la Universidad de Oviedo, elaboró un estudio geológico de este yacimiento para la empresa Electroquímica y Electrometalúrgica del Nora, centrado casi exclusivamente en la molibdenita. En este trabajo se recogen los primeros datos mineralógicos y geológicos interesantes del yacimiento, incluso con una valoración de las reservas.

Fue a mediados de los 60 cuando aparece en escena el histórico John Kienel, que seria el propietario de la mina durante mucho tiempo, para hacer un estudio y cartografiar la zona para la empresa Mount Wright Iron Mines, aunque el abandono de la actividad en España incluiría también el proyecto de Salave.

A principios de 1965, Schassberger, representando a la compañía Climax Molibdenum Company, recogió muestras para hacer valoraciones de reservas aunque el proyecto se cancela en poco tiempo.

Mapa geológico del entorno (zona de Porcía) en las primeras exploraciones realizadas en el proyecto / Geological map of the surronding areas.

Mapa geológico del entorno (zona de Porcía) en las primeras exploraciones realizadas en el proyecto / Geological map of the surronding areas.

También en ese año, la empresa Newmont Mining Corporation, la misma que 30 años después volverá a Salave, envía a la zona a J. Claveau, quien hizo un informe desfavorable que propició, una vez más, el abandono de las prospecciones.

Con posterioridad a estas fechas, la familia Valdés vendió la propiedad de Salave a la empresa Exploraciones Mineras del Cantábrico con la que se abre lo que podríamos llamar la etapa reciente de la mina de Salave en la que se sucederán una serie de empresas que realizarán estudios de prospección cada vez más rigurosos y detallados y de manera casi ininterrumpida hasta nuestros días.

Primeras pruebas metalúrgicas sobre muestras de Salave realizadas en Nevada (USA) en los años 80 / First colum testworks of Salave samples in nevada (USA).

Primeras pruebas metalúrgicas sobre muestras de Salave realizadas en Nevada (USA) en los años 80 / First colum testworks of Salave samples in nevada (USA).

Por citar las más importantes, desde los años sesenta hasta fechas recientes:

Exminesa (Cominco), Imebesa (Northgate), Río Tinto Patiño, GFSA (Gold fields), CESA Charter exploraciones (Anglo-American), Oromet, Newmont Gold Company (Newmont Minig Corporation), San Diego Gold Company (Lindex Exploration) o Río Narcea Gold Mines…

Los estudios realizados por estas compañías fueron bastante variados, incluyendo las primeras técnicas de geofísica (Exminesa) o los primeros sondeos con recuperación de testigo que se hicieron en Salave (Imebesa), geoquímicas de suelos, etc. En estos años, muestras de Salave vuelan a lugares tan alejados y dispares como Sudáfrica, Inglaterra o Estados Unidos para ser analizadas y valorar su potencial económico.

Primeras pruebas metalúrgicas sobre muestras de Salave realizadas en Nevada (USA) en los años 80 / First colum testworks of Salave samples in nevada (USA).

Primeras pruebas metalúrgicas sobre muestras de Salave realizadas en Nevada (USA) en los años 80 / First colum testworks of Salave samples in nevada (USA).

Entre las curiosidades que alberga esta densa historia del yacimiento, cabe destacar la famosa teoría del “hongo” lanzada por primera vez por Río Tinto y desarrollada por Harris (1979) quien describiría ciertas alteraciones de la granodiorita como “Hongo-rock”. La repercusión internacional que tuvo este tipo de modelo de alteración fueron muy importantes de manera que, en esa época, y especialmente dentro del mundo anglosajón, se buscaban similitudes o alteraciones tipo “Hongo-rock”.

Los estudios posteriores desmintieron este modelo y cayó en el olvido, tanto en Salave como en el resto de yacimientos similares.

Charter fue una de las empresas que más y mejor trabajo el yacimiento con la mayor campaña de sondeos (56 y 10000 metros), mientras que Imebesa perforó los primeros sondeos hechos en Salave, (34 con 7000 metros), todos curiosamente inclinados entre 35 y 75º, debido a que su hipótesis de partida consistía en la existencia de cuerpos mineralizados verticales.

Todos sabemos que algunas empresas se acercaron a Salave con fines meramente especulativos, pero otras muchas lo hicieron con proyectos serios de explotación. El tipo de mineralización, con el oro asociado a la arsenopirita, orientó siempre el proceso metalúrgico a una tostación-cianuración con los consabidos problemas medioambientales.

Bocetos de los planes de sondeo y de una pequeña planta piloto para estudiar la recuperación de oro / Drilling plan in the SW part of the Roman Pit and location of a pilot plant.

Bocetos de los planes de sondeo y de una pequeña planta piloto para estudiar la recuperación de oro / Drilling plan in the SW part of the Roman Pit and location of a pilot plant.

Newmont fue la primera empresa que pretendía aplicar un método de bio-oxidacion, de moda en esos años, pero la abundancia de carbonatos en el material obligó a desestimar el proyecto.

Sin duda la complejidad de este yacimiento en todas sus vertientes, geológica, metalúrgica, medioambiental, su cercanía a poblaciones importantes, al mar, su valor histórico y arqueológico, etc., suponen unas barreras importantes para que su explotación sea viable.

De todas maneras, la insistencia de algunas empresas por proponer soluciones controvertidas y su desprestigio, lógicamente desatado por la incongruencia y el afán especulador de algunas de ellas, han impedido que avanzasen otras propuestas más lógicas y viables de explotación, que podrían haber sido compatibles con la actividad turística y agropecuaria, así como aceptablemente respetuosas con el entorno.

Premio Unión Europea de Patrimonio Cultural para el estudio sobre los hórreos

EU Prize For Cultural Heritage / Europa Nostra Awards for a study on the Granaries

PREMIOS-HN-2015-1

La ceremonia de entrega del Premio Unión Europea de Patrimonio Cultural/Premios Europa Nostra  y de los Premios Hispania Nostra 2013 y 2014 se celebró el pasado viernes 17 de abril, bajo la presidencia de S.M. la Reina Doña Sofía, en el Museo Arqueológico Nacional, Madrid.

Me complace compartir con vosotros este reconocimiento que he recibido por el trabajo que presenté en el congreso extraordinario de Europa Nostra en Atenas (2013) con el título “Granaries on stilts: the ancient art of building with nature”.

Este documento es una síntesis del estudio que he realizado durante los últimos años sobre los hórreos del occidente asturiano y parte oriental de Galicia desde un punto de vista arquitectónico y funcional.

Acto de entrega de los premios en el Museo Arqueológico Nacional

Acto de entrega de los premios en el Museo Arqueológico Nacional

Saludando a la Reina Sofía

Saludando a la Reina Sofía. @ Casa de S.M el Rey  

Su Majestad la Reina Doña Sofía que estuvo acompañada por el secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle; la presidenta de Hispania Nostra, Araceli Pereda  y el director del Museo Arqueológico Nacional, Andrés Carretero, entre otras personalidades, hizo entrega de los Premios Unión Europea de Patrimonio Cultural / Europa Nostra  concedidos a realizaciones españolas y los Premios Hispania Nostra a las Buenas Prácticas en la Conservación del Patrimonio Cultural, correspondientes a las convocatorias de los años 2013 y 2014

En España, Hispania Nostra se encarga de la gestión y tramitación de estos premios. Esta asociación, constituida en 1976 con motivo de la celebración del “Año del Patrimonio Arquitectónico Europeo” y en sintonía con la organización Europa Nostra, tiene como finalidad la defensa, salvaguarda y puesta en valor del Patrimonio Cultural español y su entorno, en el ámbito de la sociedad civil.

Entrega de los Premios Europa Nostra en el Odeon de Atenas

Entrega de los Premios Europa Nostra en el Odeon de Herodes Ático (Atenas)

El Premio Unión Europea de Patrimonio Cultural/Premios Europa Nostra es el reconocimiento más prestigioso en el campo del patrimonio. Se convoca anualmente con el fin de reconocer y fomentar las mejores prácticas relacionadas con el  patrimonio cultural en toda Europa,  estimular el intercambio de conocimientos y experiencias entre todos los países europeos, incrementar el conocimiento y el aprecio por el patrimonio cultural europeo, y fomentar iniciativas similares mediante el “poder del ejemplo”.

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Luna llena en la Bobia / Full moon in “La Bobia”

El Arne

El Arne

Un día a día absurdo y agotador me ha empujado esta Semana Santa a escaparme a la Sierra de la Bobia tratando de despejar la mente, despedir el invierno y saludar la inminente primavera.

Sin dar demasiados rodeos para escoger el lugar ideal, decido acampar en el antiguo pueblo de El Arne. Una orientación al sur, antiguas praderas asilvestradas, restos de casas abandonadas y una arboleda protectora me hacen sentir como en casa.

Un poco de trabajo para limpiar un claro en la entrada de lo que fue el aira de unas casas parece ser el mejor espacio para dormir en posición horizontal y sobre suelo razonablemente blando. Una vieja pared ancha y baja sirve de mesa para apoyar los bártulos y sentarse a comer.

Amanecer en el Arne

Amanecer en el Arne

Tired of the day-to-day, I decided to spend some days at the range of La Bobia to attend the arrival of Spring.

A magnificent full moon invites me to walk in the ways of the abandoned village during the night, thinking about the origin of their pathways.

 

Antiguas praderías ahora parcialmente invadidas por el monte

Antiguas praderías ahora parcialmente invadidas por el monte

Casas abandonadas y ruinosas en El Arne

Casas abandonadas y ruinosas en El Arne

Durante las noches, frías como para impedirte dormir, la luz de una luna llena deslumbrante me invita a pasear una y otra vez por los antiguos caminos estrechos que rodean el pueblo. Al recorrerlos, vuelvo a pensar de nuevo en su trazado, una idea que siempre me asalta cuando camino por estas veredas centenarias de nuestra tierra. Quién y porqué marcó con sus primeros pasos estos recorridos sinuosos que serían el destino de este pueblo, de obligado seguimiento para gentes y ganado.

Esos caminos que apenas hace cuarenta años estaban descarnados, con las rocas pulidas y gastadas por el paso de los carros, están ahora invadidos por la vegetación, mullidos en el suelo por la hierba y cerrados por las ramas en lo alto. Sólo vacas y caballos, ganado del monte, pasan periódicamente abriendo un pasillo que los mantiene visibles.

Luna llena en La Bobia

Luna llena en La Bobia

El cordal de La Bobia visto desde El Arne bajo un cielo estrellado

El cordal de La Bobia visto desde El Arne bajo un cielo estrellado

Aquí he sentido la llegada de la primavera como la recuerdo hace años, madrugando para llenarme de esa esencia que se respira en las mañanas frías y con ese colorido que comienza a tener el campo de abril bajo el sol intenso de mediodía.

De niño, y aun teniendo más edad, corrí por estos campos, subí por estos senderos del monte y contemplé unas casas que ahora son solo ruinas olvidadas. He descubierto, con una mezcla de alivio pero también de preocupación, que este mundo ancestral que llevamos dentro, ese paraíso perdido que he añorado sigue aquí…, maltrecho si acaso, pero aun tiene un mensaje profundo para quien lo quiera o lo sepa entender. He sido yo el que, en todo caso, se ha alejado, el que ha emprendido un viaje en dirección opuesta y, quizás, sin retorno.

Antiguos caminos y senderos entre las casas, ahora desfigurados por el paso del tiempo

Antiguos caminos y senderos entre las casas, ahora desfigurados por el paso del tiempo

La noche es silenciosa y tranquila. Ni siquiera el aire se deja sentir en este recodo abrigado y recogido. Solo una raposa, con su característico ladrido lastimero, llama probablemente a una pareja que parece no acaba de llegar.

Este valle agreste y cerrado está injustamente marcado por las historias de tristeza, leyendas de lobos, de brujas, de sucesos oscuros de la Asturias más profunda. Historias que he oído desde niño hasta la saciedad en reuniones familiares, en el esfollón, en la boca de los propios que han nacido aquí.

Dice Javier Reverte en “El río de la desolación”, que la tierra de la Amazonía convoca a la melancolía. Este valle de la Bobia, que arrastra la maldición de la pobreza y el sufrimiento, convoca a la tranquilidad y a la reflexión. Es posible que la austeridad de estos valles sombríos y la severidad de sus cordales de cuarcitas crispadas han rodeado de un aura de misterio este trozo de tierra emblemática del occidente asturiano, ahora roto sólo por el prosaísmo de los molinos de viento.

Crestones de cuarcitas  y  niveles de pizarras ordovícicas configuran este relieve varisco, agreste y sobrio

Crestones de cuarcitas y niveles de pizarras ordovícicas configuran este relieve varisco, agreste y sobrio

La niebla que asciende de la vertiente norte invade el valle de La Bobia en la tarde con el contraste de temperaturas

La niebla que asciende de la vertiente norte invade el valle de La Bobia en la tarde con el contraste de temperaturas

Paredes de piedra y arquitectura popular: I encuentro europeo 2015

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Ejemplo de mampostería tradicional en el Occidente de Asturias

Stone walls and popular architecture: I European meeting 2015

El próximo mes de Junio (26 al 28) tendrá lugar el primer congreso internacional sobre las paredes de piedra en la arquitectura popular que se desarrollará en las tierras occidentales de Asturias.

Después de algunos encuentros más informales con mis colegas y colaboradores de Irlanda e Inglaterra, hemos decidido organizar este primer congreso centrado en el uso de la piedra como material casi universal en la arquitectura popular europea.

He escogido, una vez más, la zona denominada “de Transición” (occidente de Asturias y parte oriental de Lugo) por ser el área en la que desarrollo mi investigación actual y por tratarse de uno de los mejores ejemplos de este tipo de arte a nivel mundial.

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Pelorde (Pesoz, Asturias)

Los contenidos de este encuentro técnico serán, entre otros, los siguientes:

  • métodos de análisis y caracterización de las paredes de piedra
  • morteros tradicionales: cal y barro
  • técnicas tradicionales de emparedar
  • conservación y restauración de paredes antiguas

El evento, que comenzará con unas presentaciones y comunicaciones en el Museo del Pueblo de Asturias (Gijón), continuará con una salida al campo de dos días de duración en la que se podrán observar y comentar algunos de los ejemplos más representativos de la cantería y mampostería local.

La jornada del día 28 terminará con unas demostraciones, a cargo de los últimos mamposteros conocedores del oficio, de la técnica de asentado de la piedra, preparación de morteros y emparedado en general.

PatrickMcAfee

Patrick McAffe

En este congreso participarán de manera directa algunos de los mas importantes estudiosos de mampostería tradicional como el irlandés Patrick McAfee, autor de varios libros sobre las paredes en su país y los morteros de cal. También contaremos con la presencia de Nigel Copsey, principal experto en Inglaterra en el trabajo con piedra y morteros de arcilla y cal.

Aunque el congreso está pensado para profesionales, no está cerrado a la participación de otras personas interesadas en estas cuestiones, pero han de hacer una reserva con suficiente antelación, antes del 15 de mayo.

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Collada (Allande)

Next Jun 2015 will be held the first international congress on Stone walls and traditional architecture in Asturias (Northwest Spain).

I have chosen, once again, “ The Transition zone” as the area where I currently conduct my research and for being one of the best examples of this type of art worldwide.

In this congress we will have some of the most important experts in working with hot lime mortars and Stone, as Patrick McAfee, from Ireland, and Nigel Copley, from Yorkshire (England).

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Barres (Castropol, Asturias)

Main contents of this technical meeting will be the following:

  • Methods of analysis and characterization of the stone walls
  • Traditional mortars: lime and clay
  • Traditional techniques of making stone walls
  • Conservation and restoration of ancient walls

We will keep you posted!

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Grandas de Salime

¿Qué queda de nuestros pueblos?

El abandono de los pueblos se manifiesta en sus construcciones, su paisaje, el modo de vida...

El abandono de los pueblos se manifiesta en sus construcciones, su paisaje, el modo de vida…

 

Country houses and small villages are progressively abandoned in NW Spain.  Is not only an abandonment of buildings, but also the landscape of country side and, more important at all, the traditional way of life with a dramatic loss of our elder´s knowledge.

 

Hace pocas fechas leía un interesante artículo en el blog de Fariña (blog dedicado al urbanismo, territorio y paisaje) titulado: Paisaje rural: imagen e identidad. En este artículo, extracto sucinto del trabajo de Teresa Eiroa, se hace una aproximación a la diferente percepción que de un lugar tienen los propios (identidad) y los extraños (imagen) tomando como ejemplo un pueblo de la Alcarria.

Una de las conclusiones del trabajo, que me parece muy lógica por otra parte, es que los visitantes esporádicos de un territorio tienen una visión bastante integrada de todos los elementos que lo conforman (relieve, cultivos, pueblos…), mientras que los habitantes del lugar, por el contrario, tienen una visión más fragmentada del mismo, dando más relevancia a unos que a otros.

La casería, unidad básica de explotación en el campo, esta en sus momentos más bajos.

La casería, unidad básica de explotación en el campo, esta en sus momentos más bajos.

En mi experiencia personal, con mi doble condición de habitante y visitante de la zona rural, se podría matizar la conclusión anterior diciendo que el habitante oriundo de una zona tiene una visión más local, más detallada del lugar, con percepciones muy singulares de las cosas provenientes de su modo de vida y de su bagaje cultural. Por el contrario, el visitante ocasional tiene una visión más general, quizás más integradora como afirma el estudio, pero que generalmente no desciende o no es capaz de captar el significado y las connotaciones de muchos elementos cotidianos.

Pero, sea como fuere, considero que si hay una percepción común sobre la zona rural en la actualidad es la de su despoblamiento y abandono. En los últimos veinte años he recorrido cada pequeña localidad del occidente de Asturias y de gran parte de Galicia y lo que he visto es una decadencia que, probablemente, no había existido en muchos siglos.

A un primer golpe de vista es, simplemente, un despoblamiento y un arruinamiento de todo lo tangible (casas, caminos, fincas…) pero una mirada más profunda nos desvela la pérdida de todo aquello que no es visible: el conocimiento ancestral, el modo de vida en el campo, la cultura popular…

 

El conocimiento de los mayores se pierde, al igual que se degrada el entorno.

El conocimiento de los mayores se pierde, al igual que se degrada el entorno.

 

El abandono se percibe en el paisaje, más salvaje y menos humanizado, con la invasión de los campos y sembrados por el monte. Los límites de los terrenos trabajados por la mano del hombre eran nítidos y con tendencia a los trazados rectilíneos, mientras que las ocupación del monte bajo se hace de manera irregular, globulosa, dendrítica… Los frecuentes colores intensos de los campos dejan de contrastar con los tonos oscuros del monte que lo homogeneiza todo y la finura del suelo que recubre los claros se puebla de matojos y hierba gruesa y vieja que se arremolina formando un nuevo manto.

El paisaje humanizado, siempre cercado por el monte que amenaza con invadirlo.

El paisaje humanizado, siempre cercado por el monte que amenaza con invadirlo.

 

Las construcciones de todo tipo acusan la falta de mantenimiento. Decía mi compañero David Valiño que las casas antiguas tienden a no caerse nunca…, y casi podría respaldar esta afirmación aunque eso no impide que el tiempo deje su rápida impronta en los muros y cubiertas de las edificaciones provocando esa imagen bucólica y algo fantasmagórica de los pueblos abandonados. Se mueven las tejas y pizarras, se abren y abomban las paredes, se descuelgan los restos de las ventanas… Y el sistema de construcción tradicional de esta zona provoca una degeneración progresiva y geométrica del edificio una vez penetra el agua en su interior.

 

Irremediablemente, las construcciones ceden al abandono.

Irremediablemente, las construcciones ceden al abandono.

 

Finalmente, el abandono alcanza las tradiciones, las relaciones sociales internas y el sistema de transmisión del conocimiento y la experiencia. Es una perdida de todo el estilo de vida que constituyó una auténtica visión cosmológica del mundo que se transmitía de generación en generación, como afirma mi antiguo profesor y antropólogo Adolfo García en su estudio sobre la casa y la familia asturiana.

Las personas mayores han dejado de transmitir el mensaje hace tiempo. Su contenido ha dejado de tener interés y carece de aplicación práctica. Ya no es una clave necesaria para sobrevivir. Por su parte, los jóvenes no muestran interés por un conocimiento que parece anacrónico y cuyo soporte no puede competir con los que ofrece el mundo actual y que parece hacerse incompatible con sus nuevas relaciones sociales.

Antaño la vida bullía en las calles y alrededores de los pueblos.

Antaño la vida bullía en las calles y alrededores de los pueblos.

 

Todos los habitantes del campo contribuyen a su mantenimiento y a su humanización.

Todos los habitantes del campo contribuyen a su mantenimiento y a su humanización.

 

El despoblamiento se produce en una doble vertiente. Los jóvenes se van en busca de nuevas y mejores oportunidades a las zonas más desarrolladas y los mayores se concentran en las poblaciones mayores en busca de los servicios necesarios. Como también tuve oportunidad de leer en un trabajo de Adolfo García, la necesaria y afortunada llegada de la escuela comenzó a romper la cultura tradicional. De igual manera, el acceso a una mayor educación provoca también la partida definitiva de los jóvenes y su desconexión del modo de vida ancestral.

Cuando el campo se repuebla con nuevas personas la situación no es la misma. Los nuevos habitantes vienen con una nueva cultura, con frecuencia urbana, unos nuevos valores y unos nuevos objetivos. En estos tiempos hemos visto llegar a hippies soñadores, urbanitas desencantados, desterrados de procedencia desconocida y otro tipos contrastados y peculiares de personas sin que se recupere por ello la vida ni la esencia de los pueblos.

La nueva arquitectura del campo no parece respetar casi nunca los estilos tradicionales. Cuando no se introducen nuevos tipos de construcciones, imposibles de integrar en este viejo y bonito paisaje, se recurre indolentemente al pastiche. Pastiche agresivo y deliberado en ocasiones, de contraste impactante; pastiche sutil e involuntario en otros casos que denota, como poco, una cierta falta de sintonía entre imagen e identidad, las mismas que comentaba al principio.

 

El límite de Asturias y Galicia es una zona privilegiada donde algunos pueblos aún conservan su sabor tradicional estando habitados.

El límite de Asturias y Galicia es una zona privilegiada donde algunos pueblos aún conservan su sabor tradicional estando habitados.

 

Otros, sin embargo, son ya víctimas del abandono.

Otros, sin embargo, son ya víctimas del abandono.

 

En este punto, como en otros muchos, debo reconocer que la vida me ha hecho bastante pragmático y ahora considero que me conformaría con que conservásemos lo que tenemos. No podría oponerme a que la gente construya lo que considere y con los medio de los que disponga. Somos los dueños de lo que tenemos y podemos hacer con ello lo que queramos, pero ¿no es posible que, al menos, conservemos lo que tenemos…? Escuché hace años una reflexión parecida a Pepe del Ferreiro, por aquel entonces aún director del Museo de Grandas de Salime, con el que no estaría de acuerdo en algunas de sus polémicas afirmaciones pero, en esta en concreto sí, y mucho.

 

caserías aisladas, aldeas o pequeños pueblos..., todos ellos sufren el abandono en la misma medida.

caserías aisladas, aldeas o pequeños pueblos…, todos ellos sufren el abandono en la misma medida.

 

Pienso que se ha perdido algo que podríamos llamar la conciencia de comunidad, una conciencia que agruparía todos los valores conjuntos que hemos comentado antes. Ya no existe un concepto de bien común, de interés común, de un espacio físico común, de un criterio estético y cultural común… Del tradicional trabajo en comunidad en las aldeas es ha pasado a un individualismo sin precedentes, que propicia el deterioro de todo esa conciencia, pero al que nos vemos abocados cada vez más en nuestra vidas, y no sólo en los pueblos. Yo mismo soy, lo reconozco, cada día más individualista.

Ahora, entre los habitantes solitarios de estas montañas, solo se escucha un lamento a diario al hablar en confianza con la gente: los pueblos se acaban… ¿qué queda de nuestros pueblos…?

 

Antiguas fuentes de riqueza olvidadas y casas que recuerdan su antiguo esplendor conforman el paisaje del campo actual con frecuencia.

Antiguas fuentes de riqueza olvidadas y casas que recuerdan su antiguo esplendor conforman el paisaje del campo actual con frecuencia.

 

Quiero cerrar esta entrada con un texto que escribí ya hace tiempo, como introducción a una publicación y que resume todo lo que acabo de exponer:

(…) Han pasado los años y todo ha cambiado. Las casas y los hórreos apenas se mantienen en pie, los viejos de antaño han desaparecido y quedan unos pocos de los de ahora, solitarios, resistiendo al despoblamiento. Las fincas y grandas, amansadas a mano en el pasado son invadidas por el monte y todo lo que dio nombre y sentido a un modo de vida, de subsistencia ingeniosa y sacrificada, se desvanece y se pierde irremediablemente. A los que nos gustaría rescatar algo de todo aquello sólo nos queda la posibilidad de registrar y dar fe de los restos de esta transformación.

Las Graneras (II)

Voy a continuar hablando en esta entrada sobre las Graneras, ese tipo de graneros tan especial que podemos encontrar en el occidente de Asturias y parte oriental de la provincia de Lugo.

Granera de grandes dimensiones en Santa Eulalia de Oscos (Asturias).

Granera de grandes dimensiones en Santa Eulalia de Oscos (Asturias).

Tamaño y forma

Las dimensiones habituales de las graneras son similares a las de muchas paneras medias, en el entorno de 5 a 6 metros, aunque existen ejemplares de mucho mayor tamaño y otros de dimensiones similares a un hórreo pequeño, por lo que se puede concluir que el tamaño no es un rasgo distintivo de estas construcciones.

Su forma, varía desde la puramente cuadrada en planta, hasta la más habitual y rectangular, pero con poca diferencia entre sus ejes. La altura de la cámara sí es un rasgo distintivo con respecto a otros graneros de almacenaje, con frecuencia rondando los tres metros, que está facilitado por su estructura de mampostería. Su reducido número impide definir un modelo único con precisión. La proyección de las graneras en el diagrama de forma las sitúa aproximadamente en el extremo izquierdo del campo de los graneros de almacenaje.

La granera de Loutón (Llacín, Fonsagrada) es un buen ejemplo de una granera de planta cuadrada y dimensiones reducidas, mientras que las muy conocidas de Villanueva (Boal) o Ferreirous (Fonsagrada), son una buena muestra de las más grandes.

Granera de planta casi cuadrada en Vivedro (Coaña, Asturias).

Granera de planta cuadrada en Vivedro (Coaña, Asturias).

Graneras integradas en la vivienda

Hay un tipo de graneros especial, que también incluiremos en este grupo y que suelen conocerse con el nombre de paneras o graneros y cuya característica principal es que forman parte de las propias viviendas. En realidad se trata de una de las estancias de la casa, que se dedica al almacenaje de los cereales y otros productos del campo.

Este tipo de graneras al que nos referimos, eran habituales en las grandes casas solariegas y palacios, y se trataba de estancias especialmente habilitadas para esta función. Se solían disponer cerca de la entrada de la vivienda, ya que eran utilizadas para almacenar los productos que se cobraban en concepto de rentas por parte de estas casas importantes y terratenientes. Su interior es similar al de la cámara de una granera, con algún hueco practicable y pisos de madera o grandes baldosas.

En algunos casos, la propia granera era utilizada para la recepción de las rentas y otros casos, se habilitaba un pequeño despacho adjunto, en el que realizaba este proceso y se guardaba toda la documentación pertinente.

La granera puede estar totalmente fundida con la casa y no ser reconocible desde el exterior, o puede ser estar más definida e incluso disponer de tornarratos para protegerla (Casa Bruno, Mernes, El Franco), lo que la identifica mucho más con las graneras convencionales.

Algunas de estas casonas o palacios podían tener otras construcciones adjuntas para servicios propios o de los caseros, pero con funciones diferentes. Tal es el caso del Palacio de Pardo y Donlebún (Figueras, Castropol), donde existe un cabazo de secado exterior de 1854, la citada anteriormente Casa de Bruno, donde hay un cabazo de piedra muy antiguo o el Palacio de Arancedo, donde parece que existía un hórreo para los productos propios. En otros casos, como el Palacio de Villar (El Franco) no tenemos constancia de la existencia de una edificación complementaria, aunque ahora hay un cabazo, pero es de construcción bastante reciente.

Antigua granera con una celosía de ventilación en un costal. Pumarín (Coaña, Asturias).

Antigua granera con una celosía de ventilación en un costal. Pumarín (Coaña, Asturias).

Graneras modernas

Al igual que ciertos tipos de hórreos y cabazos han conocido versiones más recientes y modernas en su construcción, con las graneras ocurre algo parecido, aunque este tipo de construcciones parecen estar restringidas a un área geográfica bastante concreta como es el suroeste del concejo de Valdés, como en las localidades de Leiriella y Caborno.

Se trata de pisos reservados para esta función dentro de edificaciones relativamente modernas, normalmente la propia vivienda, y que parecen retornar al antiguo uso de los devanes como secaderos y almacenes de la cosecha, ya que lo más habitual es que se aproveche el nivel superior.

La protección de este piso ya no se hace con impostas, excepto algún caso elaborado con cemento, sino que se resuelve mediante una cenefa perimetral azulejada para impedir el acceso de los roedores por la baja adherencia de este material.

En las edificaciones de poca altura o dos niveles, el acceso se realiza desde el exterior, tal y como se ha observado en el caso de las graneras antiguas, mientras que en las viviendas de más porte, el acceso es interior.

Granera moderna en Caborno (Valdés, Asturias).

Granera moderna en Caborno (Valdés, Asturias).

El uso y funcionamiento de las graneras

Las graneras son los graneros de almacenaje que conservan de manera más evidente una función combinada de secado en su interior. Las cámaras, pese a ser bastante anchas y no pensadas para este trabajo, son utilizadas para el secado del maíz, especialmente en las casas donde no estaban acompañadas de otros graneros. En estos casos, el proceso se hacía, bien colgando las riestras de maíz del vigamen interior del techo y abriendo las ventanas (Casa Barres, Ouria, Boal; Casa Cerrao, Vivedro y Casa Galán, Villacondide, Coaña), bien extendiéndolo en los desvanes de madera interiores a granel (Casa Bartolo, Villanueva, Boal; Casa del Estudiante, Villabona, Navia). En este último caso, era necesario remover las espigas periódicamente y no superar una columna de unos 40-50 cm de espesor, para asegurar el correcto secado del grano, con lo que no se aprovechaba bien el gran tamaño de la cámara. Sería un proceso de secado como el que se realizaba en los desvanes de las casas, cuando no era posible disponer de un cabazo.

En ocasiones, se construían tarimas de madera que permitían disponer dos capas o niveles de espigas y mejorar el aprovechamiento del espacio (Casa Pipiello, Piñera, Navia), aunque este sistema no eximía de la necesidad de remover el grano periódicamente. Con estos procedimientos de secado, para conseguir secar una cosecha normal de una casería de este tipo, del orden de 10 días de aradura (unas 2 Ha), se precisa una cámara el doble de grande que la de un cabazo normal, ya que en éstos, se puede apilar sin riesgo el maíz hasta la altura de las ventilaciones superiores. Este es el motivo de la gran dimensión de las graneras y su menor especialización, que precisan una anchura de hasta cuatro veces superior a la de un cabazo.

Granera con ventanales de ventilación en La Cruz (Valdés, Asturias).

Granera con ventanales de ventilación en La Cruz (Valdés, Asturias).

De todas formas, la principal utilidad de las graneras era la de almacenar todo tipo de cosechas una vez secadas por otro medios. La cámara superior se utilizaba para el maíz y el trigo, mientras que en los niveles inferiores se depositaban otros productos como patatas, cebollas, etc. La planta baja, sin aislamiento del suelo por la estructura de estas construcciones, no cumplía normalmente funciones de granero, sino que se destinaba a bodega, cuadra o almacén de aperos.

La construcción en piedra de las graneras proporciona un comportamiento similar al de los cabazos de piedra, en los que el espesor de los muros y las propiedades físicas de estos materiales les confieren una gran inercia térmica y una menor transpirabilidad comparadas con las de sus homólogos de madera, los hórreos de tipo asturiano.

Impresionante granera en Villanueva (Boal, Asturias).

Impresionante granera en Villanueva (Boal, Asturias).

Distribución geográfica y censo

Las graneras, pese a su escaso número, están presentes de manera dispersa en toda la zona de intersección y están más concentradas en la parte norte del valle del Navia, especialmente en los concejos de Coaña y Navia. Existen ejemplares localizados muy al sur, cerca del Pozo de las mujeres muertas (Valvaler, Ibias) y, de este a oeste, también se extienden desde el concejo de Valdés hasta adentrarse en los municipios gallegos (Fonsagrada).

Las graneras dispersas por el noroccidente pertenecen en su mayoría a casas importantes o pudientes, mientras que las que se concentran al NE, son más corrientes y están presentes en todo tipo de propiedades. Tampoco puede concluirse definitivamente que estas construcciones tuviesen su origen en este sector del bajo Navia, ya que algunos de los ejemplos observados fuera de esta zona, aparentan ser de gran antigüedad, mientras que las de esta zona de concentración, datan en su mayoría de principios del siglo XX.

En la figura siguiente se aprecia la distribución de las graneras observadas sobre el terreno en la zona de Intersección. Se distinguen dos sectores, el NE donde hay una clara concentración (51 contabilizadas), y la zona SW o zona donde estas construcciones aparecen dispersas en localidades relativamente distantes y sin relación alguna entre ellas (más de 10 unidades).

Distribución de las Graneras en la zona de Intersección.

Distribución de las Graneras en la zona de Intersección.

Las Graneras (I)

Vamos a hablar un poco de un tipo muy especial de graneros que, por su escaso número, son realmente poco conocidos. La prevalencia y supremacía de los hórreos de tipo asturiano y de tipo gallego han relegado a otras variantes menores a un segundo plano y a ser ignoradas en la mayoría de las publicaciones sobre estos temas.

Vamos a comenzar hablando de las GRANERAS,  que son un tipo de granero de almacenaje construidos, básicamente, en piedra. Conviene resaltar que se trata de una construcción que pertenece al grupo de los hórreos asturianos, funcionalmente hablando, pero que es muy diferente desde el punto de vista arquitectónico.

Granera antigua de dos pisos en Ouria (Boal, Asturias).

Granera antigua de dos pisos en Ouria (Boal, Asturias).

En lo que hemos denominado Zona de Intersección, occidente de Asturias y Oriente de Galicia, existen medio centenar de estos graneros, algunos de los cuales tienen una antigüedad considerable. Nos referimos a ellos con el nombre de Graneras, aunque localmente pueden tener otros nombres como cabazos y cabazones (zona bajo Navia), graneros (zona más oriental) o paneras (zona más occidental y gallega), y pueden coexistir en la misma casa con otras construcciones similares como hórreos, paneras o cabazos.

I will talk today about a very special kind of granaries, really poorly known because they are not very numerous. The importance and supremacy of asturian and galician type granaries have made these special constructions to be ignored and unknown, even in the technical literature.

Let’s start talking about the “Graneras”, which are a type of storage granary, basically built in stone. Please note that this is a construction, in a functional sense, belonging to the group of the asturian type granaries (hórreos), but very different from the architectural point of view

In the so called “Intersection zone”, in the boundary between Asturias And Galicia, we still can find more than fifty of these granaries, some of them quite old. We have called them “Graneras”, although there are other local names as “cabazos”, “cabazones”, “graneros” or  “paneras” and may be coexisting with other more conventional granaries.

 

Enorme granera con balconadas penales y costales y un piso superior con zona de secado. Villabona (Navia, Asturias).

Enorme granera con balconadas penales y costales y un piso superior con zona de secado. Villabona (Navia, Asturias).

 

Descripción. Partes y materiales. Formas constructivas

Las graneras antiguas están construidas enteramente en piedra, incluso a veces el solado del piso, al igual que los cabazos del grupo I, con la única y lógica excepción de los forjados y la armazón del tejado. Su apariencia es normalmente muy sólida, ya que su planta es cuadrangular o rectangular, con muros ciegos en ciertas fachadas o con pocos huecos en el mejor de los casos, y recuerdan en cierto modo la edificación de una vivienda típica de la zona occidental.

La mayoría de las observadas disponen únicamente de planta baja y una cámara superior. La planta baja está totalmente cerrada y se accede por una puerta a nivel del suelo. El acceso al nivel superior puede ser bien interior, bien desde el exterior cuando el terreno lo permite o se ha construido una escalera de piedra para dotar de independencia a los dos pisos, siendo éste el caso más frecuente como atestiguan los ejemplos de Casa Cerrao (Vivedro) y Casa Pipello y Casa Leonardo en (Villacondide) todos ellos en el concejo de Coaña.

El uso de la planta baja puede estar relacionado con las funciones del granero, para almacenar ciertos productos como patatas, cebollas, etc. o puede dedicarse a otras funciones como cuadra, almacén de aperos, pajar, vivienda, etc.

Las graneras sobre las que he podido obtener cierta información sobre su antigüedad, tienen su origen a mediados del siglo XIX, época que coincide con la expansión de las paneras en la zona occidental. Es probable que en esta zona, en la que no se han desarrollado excesivamente las paneras, surgiese en ciertas casas más acomodadas una variante construida en piedra, que haría las veces de almacén principal y que dio lugar a las graneras.

Las graneras no tienen porque aparecer como única construcción auxiliar de la vivienda, aunque sí es así en la mayoría de los casos. He podido documentar ejemplos de asociación con hórreos como en Lendequintana (Villayón) y también con cabazos normales (Capareirín, Boal).

 

 

Las graneras más elaboradas eran propias de las casa solariegas y pudientes, como esta de la Casona de Lastra, en VIxande (Vegadeo, Asturias).

Las graneras más elaboradas eran propias de las casa solariegas y pudientes, como esta de la Casona de Lastra, en VIxande (Vegadeo, Asturias).

 

Las Cámaras de almacenaje

Las cámaras de las graneras son extremadamente equidimensionales, a veces cúbicas, muy sólidas y en la mayoría de los casos no recuerdan especialmente a las de los hórreos. Los muros de cierre, de piedra, suelen presentar ventanas practicables para la ventilación o permitir otros usos, que pueden aparecer solas en el centro de cada fachada, o bien de dos en dos. En muchas graneras, especialmente en la zona gallega, existe al menos una fachada ciega sin ventilación. Cuando existen dos graneras próximas, la orientación de las ventanas y entradas no coinciden exactamente. Las ventanas pueden estar acristaladas o bien cerradas con persianillas de tablas simples, que permiten graduar la entrada del aire y cerrar en caso de lluvia. Este sistema es frecuente en algunos cabazos y graneras de la zona más nororiental, y es una solución no demasiado antigua (principios de s. XX), aunque muy efectiva, como en Casa Colasón (La Cruz, Valdés).

Bonita granera con división longitudinal de la cámara y un cabazo en el costal Sur. Teixedo (Coaña, Asturias).

Bonita granera con división longitudinal de la cámara y un cabazo en el costal Sur. Teixedo (Coaña, Asturias).

En la mayoría de las graneras estudiadas, la cámara principal carece de estructuras y está totalmente libre (casona de Lastra, Vijande, Vegadeo), observándose casos en los que el grano se almacenaba en sacos, huchas o a granel menos frecuentemente; el resto del espacio se aprovechaba para disponer las patatas y otras cosechas extendidas por el suelo, con pisos y solados de grandes baldosas de piedra. Sólo en un ejemplo (Casa Colla, Graña de Chao de Fornos, Fonsagrada) se conservan unas tuñas muy elaboradas y similares a las de los hórreos, mientras que en el piso superior se disponen varios habitáculos cerrados, entre ellos una ganseira para la matanza.

La importante altura que tienen estas cámaras interiormente permite, en muchos casos, construir departamentos a dos niveles, mediante un forjado de madera, para un mejor aprovechamiento del espacio (Casa Fontarica, Villanueva, Boal). El acceso a este nivel superior se hace por una escalerilla interna de madera y se utiliza como almacén de ciertos productos y para el secado de ciertos cereales. Estas estructuras son similares en ciertas graneras muy distantes, por lo que es de suponer que se trata de un elemento habitual construido en origen y no de una remodelación

Tuñas para el cereal en el interior de una granera con mucha solera. Graña de Chao de Fornos (Fonsagrada, Lugo).

Tuñas para el cereal en el interior de una granera con mucha solera. Graña de Chao de Fornos (Fonsagrada, Lugo).

En algunas graneras, de manera muy excepcional, existen estructuras de ventilación, similares a los denominados cabazos de los hórreos y paneras. Se trata de cierres de duela o barrotes sencillos, siempre en la cámara superior de la granera, y que sirven como ayuda para le secado del grano. En estos casos, la cámara no es de una sola pieza, sino que suele estar dividida con el mismo criterio que en los cabazos de uso mixto, independizando la zona de secado del resto de la cámara, que sigue conservando su función de almacén. La llamativa granera de Casa A Fonte Nova (Teixedo, Coaña), tiene un costal de su piso superior ventilado y una división interna longitudinal, siendo un magnífico ejemplo de estas estructuras. En Casa del Chicho (Pumarín, Coaña), hay una granera con una zona de ventilación en su lado penal y en Casa Solares (Armental, Navia) y Casa del Estudiante (Villabona, Navia), cámaras con troneras en un costal y alguno de los penales. La combinación de duelas y troneras en estas cámaras es excepcional, y está limitada al piso superior de la cámara que es donde se realiza el secado del maíz (Casa Mingolín, Polavieja, Navia).

Granera de tres pisos y con ventanas en el centro de los habitáculos. Vivedro (Coaña, Asturias).

Granera de tres pisos y con ventanas en el centro de los habitáculos. Vivedro (Coaña, Asturias).

Como estructuras adicionales, las cámaras se pueden acompañar de una balconada simple en un costal, a modo de corredor que permite la exposición de otros productos para su curado (Casa Carvajal, Llandepacios, Grandas; Casa Pedrón, Pumarín, Coaña), o incluso balconadas dobles, en costal y penal, a cuando ésta última como compartimento para almacenar la matanza (Casa del Estudiante, Villabona, Navia).

El tornarratos suele disponerse en la mayoría de los casos, en el límite entre la planta baja y las superiores (Casa El Coxo, Villacondide), a modo de una imposta perimetral continua, aunque existen ejemplos de encajes aun nivel superior (Casa El Monte, Vivedro), desplazando la cámara principal hacia arriba. En la mayoría de los ejemplos estudiados por todo el occidente y zona gallega, las impostas son de pizarra más o menos gruesa, y en algún caso de lajas de arenisca, similares a las observadas para los cabazos en la misma zona.

 

Pequeña granera de dos plantas con acceso directo a la cámara desde el exterior. Vivedro (Coaña, Asturias).

Pequeña granera de dos plantas con acceso directo a la cámara desde el exterior. Vivedro (Coaña, Asturias).

 

Cubiertas y sustentaciones

Las cubiertas no siguen un patrón definido, pudiendo ser a cuatro y dos aguas, o bien a dos aguas con ala quebrada en los penales, lo que realza la apariencia de bloque del conjunto. La estructura interna es similar a la de muchos hórreos, con cuatro aguilones que rematan en un pináculo central. Se cubren con pizarra en todos los casos, y sólo en algún ejemplo se han observado remates de tejas en las limas.

La sustentación de la granera es, junto a su factura en piedra, lo que más la diferencia del hórreo. Las cámaras se construyen sobre bases cerradas de piedra, que en realidad son como la planta baja de una vivienda. La sección de ambas plantas (baja y cámara) son idénticas, no observándose retranqueos, como en el caso de los cabazos. Tan solo en la granera de la Casona de Lastra (Vijande, Vegadeo) existe una sustentación compartida de cepas de piedra y una columna auxiliar, que sería lo más parecido a las pies de los graneros convencionales.

 

En la próxima entrada completaremos la información sobre las graneras hablando sobre sus variantes, su utilización y la distribución geográfica.