“Arte general de Grangerías”

Portada del manuscrito origina de "Arte General de Grangerías"

Portada del manuscrito original de “Arte General de Grangerías”

Continuando con los documentos históricos alusivos a nuestra tierra, documentos que son verdaderas joyas y que describen la vida cotidiana, os quiero hablar de la obra “Arte Genera de Grangerías (1711-1714) de Fray Toribio de Santo Tomás y Pumarada.

Fray Toribio fue un dominico oriundo de La Riera (Colunga, Asturias) que escribió durante estos años, al final de su vida, un voluminoso tratado sobre todos los ámbitos y aspectos de la vida, dirigido a su sobrino, Toribio de la Pumarada, para que pudiese progresar y abrirse paso con éxito en la vida.

El resultado fue una obra asombrosa en la que se recoge todo el saber sobre la vida rural de la época, así como el modo de vida, incluyendo aspectos de la vida personal, religiosa, social de los siglos XVII y XVIII en Asturias.

Continuing with the historical documents allusive to our land history, a real treasure describing daily life, I want to talk you about the stunning work “Arte General de Grangerías (1711-1714) by Fray Toribio de Santo Tomás y Pumarada.

Fray Toribio was a friar from La Riera (Colunga, Asturias) who wrote during these years, the end of his life, a voluminous treatise on all areas and aspects of life, intended for his nephew, Toribio of Pumarada, to advice him about how to get progress and success in life.

The result was an amazing work recording all the knowledge about rural life at the time, the way of life, including aspects of personal, religious and social life of the seventeenth and eighteenth centuries in Asturias.

 

Portada de la edición actual.

Portada de la edición actual.

Pumarada desciende, en más de 1300 páginas, a describir los más mínimos detalles sobre los diferentes tipo de cultivos, construcciones, cuidados del ganado o consejos sobre la vida sexual y social para su sobrino.

Para lo que gusten de conocer este fabuloso Arte General de Grangerías, os recomiendo leáis la edición comentada que hizo Juaco López en el año 2006 que, en dos tomos, nos ofrece una cuidada reproducción del texto original.

Lugares en los que vivió Pumarada y localidades citadas en la obra.

Lugares en los que vivió Pumarada y localidades citadas en la obra.

Os dejo a continuación algunos párrafos a modo de pequeña muestra de su contenido:

El que quisiere medrar, cuidado en no se empeñar.

De deudas, censos, fianzas, huya siempre el buen grangero; y de arrendamientos gruessos, assí a pan como a dinero. Los foros pueden passar, si se saben agarrar. Principio es éste, amado sobrino, a que debes atender con toda vigilancia. Porque el buen grangero, si quiere medrar, ha de huir de todo aquello que le puede empeñar. Y pues con sus granjerías intenta ir para delante, repare bien cómo asienta el pie para no bolver atrás ni dar caída de que no se pueda levantar. Sábete pues que las deudas gruessas (que déstas es el casso), y los censos, y las fianzas, y los gruessos arrendamientos, jamás han servido a los hombres si no de empeñarse, de volver para tras, y las más veces de perder quando tienen y quedar por puertas. Y esto, aun en los muy ricos ha sucedido millares de veces. Pues ¿qué podrá  esperar un pobre grangero de La Riera, que a puro de su trabajo e industria tira sólo a un buen pasar?

Calidades de la novia

En primer lugar, que sea muger, muger. Esto es, mocica muchacha, o por ay que sea de veinte a veinte y dos años; pero de buena cara y traza, moza de cuerpo bastante en lo alto, no taponcica chiquita. Que sea muchachaza rolliza, robusta, de recios bríos para asistir a los trabajos que se necesitan en essa tierra para grangear y tener qué comer. (…) Esso fuera traer una damica para dos días abrazarse con ella en la cama, y después muger para nada, para ninguna ayuda, sino para andar un hombre debaxo del brazo con ella. Son buenas para un tendero, o quien no tenga qué las mandar, sino hilar y estar en una silla, no para un grangero en La Riera. Porque éste necessita  de muger, muger. Tiessa, robusta y de cuerpo, que le ayude reciamente a todo.

Dedicatoria del manuscrito original.

Dedicatoria del manuscrito original.

En salud, dispondrás tu testamento

Todas estas disposiciones, amado sobrino, se ordenan ha que de antemano, poco a poco y con cuidado (porque hombre prevenido vale por dos) vayas echando líneas, y fundamentos, y haciendo prevenciones para hacer debidamente, como christiano que va de camino dar quenta a Jesuchristo, tu testamento. Porque es gran locura y temeridad de un hombre, que no sabe cuándo llegará la de vámonos, esperar para hacerle y disponerle allá quando se vee apretado con los cordeles de la enfermedad, con el tósigo de los accidentes, y quizá no poder hablar, y sobre todo con la muerte a los ojos.

 

Primera página del libro dedicado a la "Grangería del Arbolío"

Primera página del libro dedicado a la “Grangería del Arbolío”

Ropas y aseos para las hembras.

Y quando al aseo, y honestidad de las hembras, mugeres, hijas y criadas no ay mejor que emponerlas en que hagan sus camissas al uso de la Trasmiera, que es hacer los cuerpos divididos de las faldas. Y que los cuerpos baxen un poco de la cintura, todo en redondo y al ancho de la tela. Las faldas con sus piernas añadidas, pero largas hasta una mano cerca del tovillo. Y a la cintura, un firma ancha dos dedos, y suave, que  coja todo el hueco de barriga e hijares. Porque ha de aver sangría a la trasera, adonde se aten con sus cintas blancas de lienzo dichas faldas al juste de la cintura de la persona, agarrando las cintas de unos oxalicos fechos en lo último de dicha firma.

Entre sus vecinos, primero los señores de palacio Sorribas. Y el señor cura.

Y mira que, entre todos sus vecinos, los primericos que has de grangear por amigos han de ser los señores del palacio y al señor cura que fuere. Porque el señor cura siempre vale mucho con los vecinos, para accallarlos y meterlos en la paz y razón. Y suele aver cura que vale más por amigo que seis caciques, y se sabe empeñar más por un su amigo feligrés que seis señores, hasta revolver todo el concejo si es necesario, etc. Los señores de aí de palacio, verdaderamente que pueden oy mucho, y cada día podrán más. Con ellos te es preciso vivir a su vista y registro, y passar por sus haciendas cada momento. Tienen siempre de su parte a los más vecinos de esse lugar, que harán lo que sus madres le dixeren. Y por esso para tus granjerías siempre estarás dependiendo destos señores,  que si te quieren favorecer, lo pueden hacer, y si te quieren hacer mal, nadie se lo quitará.

Libro Primero dedicado a las Grangerías Espirituales.

Provechos de gallinero

Y bien mirado, en cualquier cassa es necesario un buen gallinero bien poblado. Ya para los enfermos que suceda aver. Ya para regalos y funciones. Pues sábete que para todo esto sirve un buen palomar. (…) El sitio para el gallinero quiere siempre ser caliente, porque las gallinas son frías y más los pollicos.

Señas de las buenas abejas

Assí que las buenas abejas deben ser pequeñas y larguitas; limpias y no peludas; centelleantes, relucientes, doradas y mosqueadas, que es tener encima, entre lo dorado y reluciente, unas pintinas negras. Después desto, que sean en el trato gustosas, dulces, placenteras, que se dexen acariciar del hombre, sin huir de él ni picarle fácilmente cuando no las hace mal.

El granjero tenga propios instrumentos. O todos multiplicados.

Assimismo, es cossa averiguada y también pasada por el tribunal de la experiencia, que ningún hombre saldrá jamás buen granjero si no tiene suyos propios (y muchos a pares, o a quatro y a seis) de todos los instrumentos y arbíos necesarios para cualquier granjería, labor y edificio.

Peccados carnales (al confessor)

Ahora sepa el confesor que para refrenarlos en los penitentes (hablo de larga experiencia) no hallará remedio más eficaz que imponer penitencia pecuniaria según lo posibles del penitente; que  esto duele y muerde, etc. Pero nótole a cien ojos que a los adúlteros, que no se sacian con sus propias mugeres y andan puteando o quizá deflorando pobrecicas doncellas, mal común en señores y ricos, les plante missas a pares y sin miedo por las benditas ánimas del purgatorio; que viendo que les cuesta caro el carnal ageno, podrá ser que se atareen al propio.

Detalle de las anotaciones marginales y dibujos ilustrativos que acompañan al texto.

Detalle de las anotaciones marginales y dibujos ilustrativos que acompañan al texto.

Nunca hagas cabaña sin guarnición

Pero nunca hagas cabaña chica, ni grande, aunque sea para quatro reses, a la cual no cerques con segura guarnición a tapia, dos pies gruessa y alta siete, y bien sobrepuesta, y su puerta principal de segura llave.

Del repartimiento para dormir tus ganados

Es de considerar que el ovejuno y cabrío nunca debe dormir en la cabaña en la que duerme cavallar, sea el que fuere, aunque para cada género aya diverso quartel dividido con gruessa tapia. Porque el vaho y aliento del cavallar es dañoso al ovejuno y aun al cabrío. Además que el cavallar, aunque sea pollinal, repara poco en pisotear al dicho ganado, como será precisso muchas veces recogiéndose en una misma cabaña. Ni tampoco es fácil, en una misma cabaña, gobernar el cavallar con el ovejuno y cabrío; ni recoger en ella la ceba necesaria para estos tam diversos géneros de ganados.

Ejemplo del detalle de las explicaciones y de los dibujos que ilustran la obra.

Ejemplo del detalle de las explicaciones y de los dibujos que ilustran la obra.

¿En qué hedad matar? (ganado cerduno)

Pro dichos machos han de tener a lo menos tres años cumplidos; mas nunca pasar de quatro años. Y siempre reservar los mejores, de más hasta y traza, porque siempre es razón que tú gozes lo mejor. Con que te será precisso tener para en casa, de repuesto de mestizos y lanudos, seis madres, dos mestizas y quatro lanudas, para cuando saques las viejas.

Los cerdos castellanos finos son generalmente gradíssimos pacedores, que si hallan l ayerba fresca y algo crecida pacen como baccas. Y a la primavera y en todo el verano no parece desean más que el que les llenen de verde la barriga. Pero ¿qué verde? De todo rozan, todo engullen; en particular forzayos, llanzuela, yerba que apiega, alcacer tierno, bonizo, lechares, trebes y otras tales yerbas, etc.

Este ganado, aunque es puerco, generalmente quiere mucha limpieza en el desco en que come y en la cama en que duerme: por donde se dixo: “Nunca he visto puerco que no sea limpio”. Ni aunque revienten se verá que estos animales se meen ni ensucien en la cama en que duermen. Pero son frío y quieren su cobil muy mullida. Y es el mejor mullido la paja, aunque es buena la fueya seca y el felecho seco. Mas cualquiera cossa destas se les debe mudar cada quinze días; sacándoles de la cubil todo el polvo y echándolo acullá lexos; porque con esso se les limpia la cama de las pulgas y porcinos que los abrasan. Y ellos engordan y medran.

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